Semana Mundial de la Lactancia Materna

Del 1 al 8 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, este año bajo el lema “Apoderémonos, ¡hagamos posible la lactancia materna!”, proclamado por la Alianza Mundial pro-Lactancia Materna (WABA), entidad que trabaja conjuntamente con la OMS y UNICEF y que coordina cada año esta celebración de seguimiento en más de 170 países.

Una de las claves para el establecimiento y mantenimiento de la lactancia materna es el apoyo familiar y social. La campaña de este año promueve las políticas de igualdad y conciliación laboral con objetivos como la consecución de un equilibrio entre el trabajo remunerado y no remunerado y la búsqueda de la corresponsabilidad de parejas y familias hacia la crianza.

No podemos discutir que la lactancia materna es el mejor alimento que podemos ofrecer a nuestro bebé. Ofrece una serie de beneficios sobre la salud del bebé y la de la madre que la lactancia, mediante la leche de fórmula, no puede ofrecer.

Escoger cómo alimentar a nuestro bebé debería ser una elección libre y bien informada disfrutando de un entorno familiar y social que la apoye y le acompañe.

La OMS recomienda iniciar la lactancia materna durante la primera hora después del nacimiento del bebé, y mantenerla de forma exclusiva durante los 6 primeros meses de vida, para posteriormente alargarla hasta los 2 años (junto a la alimentación complementaria)

Aprovechando la celebración de la semana de la lactancia materna, le explicamos cuáles son los beneficios potenciales:

Sobre el binomio marinado: potencia el vínculo afectivo.

Beneficios sobre el recién nacido:

  • Protección frente a infecciones frecuentes como la diarrea y las neumonías (por los anticuerpos que aporta)
  • Prevención de enfermedades crónicas de la infancia, como sobrepeso, obesidad y diabetes.
  • Mejor desarrollo cognitivo

Beneficios sobre la madre:

  • Disminuye el riesgo hemorragia postparto, mayor rapidez de involución uterina y prevención anemia postparto,
  • Efecto antiansiedad por la producción más elevada de oxitocina, disminuyendo el riesgo de depresión postparto.
  • Recuperación más rápida de peso
  • Disminuye el riesgo de osteoporosis
  • Efecto protector sobre el cáncer de mama (a partir de 12 meses de lactancia materna) y el de ovario (por el efecto anovulatorio de la lactancia materna)
  • Disminuye el riesgo de sufrir diabetes mellitus tipo II
  • Ahorro económico

Finalmente, queremos recordar que el amamantamiento es un aprendizaje y puede que al inicio sea dificultoso. Confía en tu cuerpo, busca ayuda especializada y un entorno que apoye tu lactancia porque, ésta, es un regalo de por vida.